martes, 7 de mayo de 2013

“CRÓNICAS DE UNA FLOR DE JARA”


Amanecía un hermoso domingo del mes de mayo y yo sentía que me iban a visitar casi un centenar de senderistas procedentes de Alange, localidades del entorno y turistas alojados en este bonito pueblo.

Los veía aproximarse por el camino del Tierroblanquero dirección al Valle de la Jabata por donde aún, con el calor de estos días, corría el agua del “deshielo”, gracia que soltó alguno, porque en esta sierra y en esta fecha…nieve poca pero…manar agua, mana por doquier.

Pasaron los caminantes por una hermosa huerta morisca donde brota agua sin fin, por una explotación caprina donde las cabritas de pocos días se asomaban a saludar entre sus cancelas y por grandes extensiones de almendros con un verdor muy fino de los jóvenes brotes tiernos.

Y subiendo la cuesta ya estaba yo allí, aunque en menos cantidad que la esperada, por haber habido una adelantada primavera e intensas lluvias posteriores. Soy la flor de jara, aquel día la más buscada. Este año teñí de blanco toda la falda sur de esta sierra pero a estas fechas se han caído casi todos los pétalos de mis compañeras. Yo y algunas más quedábamos para justificar el nombre de esta fiesta que con tanto entusiasmo habían preparado los miembros de “Pata del Buey” y sobre todo José Chaves, que fue el que diseñó este hermoso recorrido.

Una vez en lo alto del primer cerro, el pantano mostraba sus islas como nunca las había tenido y el castillo vigilaba a su pueblo desde su montaña rocosa de formas quebradas. El descanso admirando este paisaje y compartiendo dulces y frutas fue muy relajante e inolvidable.

Durante la bajada el calor apretaba y hubo algún que otro contratiempo que rápidamente subsanamos porque todo el equipo estaba bien preparado. Gracias Mari Carmen por la disposición de tu todoterreno y por estar siempre a la disposición de esta asociación.

Hay que aprovechar ahora la ocasión para dar algunos consejos a los asistentes, ya que las flores de jara estamos todos los años en el mismo sitio pero la salud de las personas que participan en estas actividades es importante cuidarla para poder continuar disfrutando de más eventos como éste, por ello, siempre se aconseja avisar a la organización de cualquier padecimiento o enfermedad para tenerlo en cuenta en caso de urgencia o para recomendar o no la realización del recorrido, al igual que ir ligero de equipaje y de ropa porque en rutas con mucho calor podemos sufrir mareos y lipotimias, y llevar calzado adaptado a senderos y bastón ya que cualquier tropezón cuesta abajo puede acabar en caída y hay que poner remedio antes de que ocurra.

Tras estos consejos, la subida por el Valle Pedro fue aún más llamativa ya que la colorida vegetación superaba la altura de los caminantes como en una selva primaveral. Y una vez sobre el siguiente cerro, hubo otro descanso junto a las antiguas cercas de piedra de los pastores serranos, lugar donde todo el mundo quería una foto con Alange de fondo por ello el grupo entero de retrató.  Incluso alguna persona recordó el famoso “Charco la Arena” que junto al Río Palomillas se formaba y donde habían pasado muy buenos ratos durante su juventud.

Un buitre sobrevolaba y otra pequeña rapaz salía de su aposento cuando el grupo se marchaba dirección a la casita de Diego, donde hubo otro pequeño percance subsanado gracias a la rápida cooperación del equipo de cola (Pili, Fefa, Jesús…), al botiquín de Josefina, al todoterreno de Diego y al coche ambulancia de José Mari que rápidamente transportó al herido al Centro de Salud de La Zarza. Todo quedó en un pequeño susto, sólo con tres dolorosos puntitos en la cabecita de Nico, el cual da las gracias a todos por montar rápidamente el puesto de socorro por su persona.

Pero, no os lo perdáis porque gracias al todoterrero de Diego, Fefa la fotógrafa, Jose Mari el presi y Nico el herido pudieron disfrutar de un espectacular safari montaña abajo al que a partir de ahora llamarán “El Safari del Zahorí” y que podían patentar como actividad complementaria de esta asociación, incluso cobrando entrada para sacar unas perrillas.

Bajando por el camino de los chalets algunos encontraron algo que no esperaban, un paisaje romano que parecía de verdad, con mosaicos, columnas, acueductos y demás lugares, como en la vecina capital de la Lusitania.

Junto a la Huerta Morisca de La Joruga, el pantano casi abrazaba al camino que entre olivares llevaba al caminante hacia el resplandeciente Alange al son de las campanas de mediodía.

Incluso, entrado por la Calle Jareros, en honor a aquellos hombres que ya hace años traían las jaras de la sierra para prender los hornos donde se cocía un pan único con aroma a campo en primavera, los forasteros pudieron conocer la fiesta de las Cruces de Mayo visitando las que aún quedaban instaladas en la Calle Tierroblaquero y en el patio del Balneario.

A buena hora acabó la ruta, y merecido descanso necesitaban mis visitantes, unos tomaron algo fresco en los bares de entorno y otros incluso disfrutaron de un relajante baño en las aguas termales de Alange.
Esta flor de jara se despide deseando que todos los asistentes puedan volver a disfrutar mi floración la próxima primavera.

José María Benítez Carroza.
Presidente A.S.C. “Pata del Buey”



  • Comentario que nos dejan en nuestra página en Facebook:


Manuel Miranda Blasco: Fue un placer con tantos senderistas que acudieron a la llamada para caminar por los valles cercanos a la bonita población de Alange, descubrimos Mapi y yo las flores de jara, juntos a otra especies de la zona, bonito colorido de todo el recorrido, siempre visible el hermoso embalse y muy lleno este año, un poco de calor al regreso, pero luego mitigado con un chapuzón en la piscina del balneario. Gracias a los organizadores todo salió muy bien.
























Fotografías de Fefa Corbacho Barrero.



















Fotografías de Milagros Hurtado Fernández.




















Fotografías de Jesús Lozano Cabrera


























































Fotografías de José María Benítez Carroza.

















Fotografías de Senderismo Valdearenales.

Podéis encontrar más fotos de la ruta de Senderismo Valdearenales en estos enlaces:





















Fotografías de Nicolás Megías Berdonce

"CRUZ DE LA ASOCIACIÓN "PATA DEL BUEY", PRIMER PREMIO CONCURSO DE CRUCES DE MAYO 2013"


Es la tercera vez que esta asociación instala su Cruz de Mayo y la primera vez que podemos celebrar este galardón.

En esta Cruz hemos querido expresar la verdadera historia de la festividad de la Exaltación de la Cruz en el 3 de mayo. Ya que esta fiesta también se celebra con el mismo nombre el día 14 de septiembre, por ello sale en procesión nuestro Santísimo Cristo de los Remedios.

Para aquellos que no entendieron muy bien su significado, voy a proceder a explicarlo a continuación.
La Cruz de Mayo se celebra pasada la Semana Santa, una vez que Jesucristo ha resucitado, de ahí que aquellas personas que visitaron esta Santa Cruz vieran una “caja de muerto” con la que quisimos representar el sepulcro donde fue enterrado Nuestro Señor, pero además abierta y desordenada porque al tercer día de su muerte Él resucitó.

Para mayor tranquilidad del visitante, no se trataba de una “caja” de verdad, simplemente era la mesa que habitualmente se encuentra en la Ermita de San Gregorio y que dio juego para este invento. Incluso alguna persona de las más mayores de nuestro pueblo dijo que era una de esas “cajas” que se empleaban para trasladar a los difuntos desde la casa hasta el cementerio y al ser enterrados en el suelo, la “caja” se guardaba para otro difunto ya que el poder adquisitivo era tan bajo que cada persona no podía descansar ni en su propio ataúd.

Pero además del sepulcro vacío quisimos representar la verdadera historia de la Cruz de Mayo con un madero recubierto de maleza y florecido por ser primavera. En esta fiesta es muy importante que la cruz esté vacía, es decir, sin ninguna imagen de Cristo ya que, como bien he dicho anteriormente, ha resucitado. Y Para aclarar esta cuestión y dar conocimientos históricos aquellos que no los posean, recordemos qué les pasó a un par de personajes allá por principios del siglo IV después de Cristo.

Narra la historia, como en el emperador Constantino I el Grande, en el sexto año de su reinado, se enfrenta contra los bárbaros a orillas del Río Danubio, en una batalla cuya victoria se creía imposible a causa de la magnitud del ejército enemigo. Una noche Constantino tuvo una visión en el cielo en la que se le apareció una brillante Cruz de Cristo y encima de ella unas palabras, "In hoc signo vinces" que significan “Con esta señal vencerás”. El emperador hizo construir una Cruz y la puso al frente de su ejército, que entonces venció sin dificultad a la multitud enemiga. De vuelta a la ciudad, averiguado el significado de la Cruz, Constantino se hizo bautizar en la religión cristiana y mandó edificar iglesias. Enseguida envió a su madre, Santa Elena, a Jerusalén en busca de la verdadera Cruz de Cristo. Una vez en la ciudad sagrada, Elena mandó llamar a los más sabios sacerdotes y logró hallar el lugar donde se encontraba la Cruz, pero no estaba sola. En el monte Gólgota, donde la tradición situaba la muerte de Cristo, encontró tres maderos ensangrentados ocultos por la maleza y para descubrir cuál era la verdadera cruz donde falleció Cristo, colocó una a una las cruces sobre personas enfermas, e incluso muertos, que se curaban o resucitaban al tocar la cruz que había sido la verdadera Cruz de Cristo. A partir de ahí, un tres de mayo nace la veneración a la Santa Cruz, ya que Santa Elena murió rogando a todos los que creen en Cristo que celebraran la conmemoración del día en que fue encontrada la Cruz por los siglos de los siglos.

Enhorabuena a las personas que diseñaron y trabajaron en la instalación de esta Cruz de la Asociación “Pata del Buey” para que los ánimos sigan vivos y así continuar con la tradición de nuestro pueblo durante muchos años más.


José María Benítez Carroza
Presidente A.S.C. “Pata del Buey”















Fotografías de José María Benítez Carroza.

Entrega de premios a los representantes de las tres cruces ganadoras









Fotografías de:

  • Fefa Corbacho Barrero
  • Milagros Hurtado Fernández